A description of the pull up and chin up exercise

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E-Verify Must be Eradicated

One of the most heartless and cruel anti-immigrant reform proposals currently under consideration in the House, the Securing America’s Future (SAF) Act, would cut legal migration by more than 40%, it would slash family reunification, it would fund the border wall and border militarization, and would universally require e-verify in exchange for a temporary work permit for those with DACA with no pathway to legalization.

This proposal is even more extreme than the Trump Administration’s immigration platform. Efforts like this seek to normalize extreme ideas and are a way of moving forward with slightly less extreme anti-immigrant policies that seem like a rational compromise in comparison. One of the dangerous pieces of this legislation that continues to be pushed as a compromise point is mandatory and universal E-Verify.

E-Verify is an internet based system run by USCIS that is supposed to prevent employers from hiring undocumented citizens by comparing prospective employees work authorization paperwork to government databases and flagging any workers whose information doesn’t match. Currently the system is only required for federal contractors and some states have also chosen to require e-verify statewide, however hundreds of thousand employers have chosen to utilize the system as well.

While most anti-immigrants who push for e-verify say it is an effective tool to halt pull factors for undocumented workers, and that it helps US born workers access jobs and improves wages, the reality is that e-verify hurts all workers and many employers of chronically understaffed industries.

E-verify simply drives undocumented workers into a second tier status that allows employers who hire workers under the table to exploit these vulnerable employees with no oversight. Often these undocumented workers are paid miserable wages if they’re even paid at all, while unscrupulous employers profit even more from their labor. This then depresses wages in industries where this is common practice hurting all workers alike.

Additionally, there has been some research showing that e-verify promotes racial profiling where employers interview and hire fewer Latino workers regardless of their status because of an assumption that they may fail e-verify inspections.

Additionally, mandatory e-verify would decimate industries that are already understaffed and in critical need of additional labor force including construction, agriculture, dairy industries. These are industries that rely on immigrant labor including undocumented workers.

E-verify is at best an ineffective, costly, front meant simply to give an illusion of “tough on immigration” and “pro-US worker” values, and at worst it is a systematic attack on workers that tacitly approves of worker exploitation and depressed wages in exchange for profits for certain corporations.


E-Verify Tiene Que Ser Eliminado

Una de las propuestas más decorazonadas y crueles de reforma antiinmigrante actualmente bajo consideración en la Cámara, la Ley Securing America’s Future (SAF), reduciría la migración legal por más del 40%, reduciría radicalmente la reunificación familiar, financiaría el muro fronterizo y la militarización de la frontera, y universalmente requeriría e-verify a cambio de un permiso de trabajo temporal para aquellos con DACA sin un camino hacia la legalización.

Esta propuesta es incluso más extrema que la plataforma de inmigración de la Administración Trump. Esfuerzos como este buscan normalizar las ideas extremas y son una forma de avanzar con políticas antiinmigrantes ligeramente menos extremas que parecen un compromiso racional en comparación. Una de las partes más peligrosas de esta legislación que continúa siendo presionada como un punto de compromiso es y E-Verify universal y obligatorio.

E-Verify es un sistema basado en el Internet administrado por El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) que se supone evita que los empleadores contraten a ciudadanos indocumentados al comparar los documentos de autorización de trabajo de posibles empleados con las bases de datos gubernamentales y marcar a los trabajadores cuya información no coincide. Actualmente, el sistema solo se requiere para contratistas federales y algunos estados también han optado por exigir la verificación electrónica en todo el estado; sin embargo, cientos de miles de empleadores también han optado por  su cuenta utilizar el sistema.

Aunque la mayoría de los antiinmigrantes que luchan por e-verify dicen que es una herramienta efectiva para detener la inmigracion de los trabajadores indocumentados, y que ayuda a los trabajadores nacidos en Estados Unidos a acceder a empleos y mejorar los salarios, la realidad es que e-verify perjudica a todos los trabajadores y muchos empleadores de industrias con escasez crónica de personal.

E-verify simplemente expulsa a los trabajadores indocumentados a un segundo nivel que les permite a los empleadores que contratan trabajadores debajo de la mesa explotar a estos empleados vulnerables sin ningún tipo de supervisión. A menudo, estos trabajadores indocumentados reciben salarios miserables si es que se les paga, mientras que los empleadores inescrupulosos se benefician aún más de su trabajo. Esto deprime los salarios en las industrias donde esta es una práctica común, lo cual perjudica a todos los trabajadores por igual.

Además, ha habido algunas investigaciones que demuestran que e-verify promueve el prejucio racial donde los empleadores entrevistan y contratan menos trabajadores latinos, independientemente de su estatus legal, debido a la suposición de que pueden fallar las inspecciones electrónicas.

Además, el e-verify obligatorio lastima critcamente a las industrias que ya cuentan con personal insuficiente y con una necesidad crítica de mano de obra adicional, incluendo la industria de construcción, la agricultura y las industrias lácteas. Estas son industrias que dependen de la mano de obra inmigrante, incluyendo a los trabajadores indocumentados.

E-verify es, en el mejor de los casos, una frente ineficaz y costosa que simplemente significa una ilusión a favor de valores fuertes en contra de la inmigración y a favor de trabajadores estadounidenses, y en el peor de los casos es un ataque sistemático contra los trabajadores que tácitamente aprueba la explotación y salarios deprimidos a cambio de ganancias para ciertas corporaciones.